Del amor al arte

 

“Si puedes controlar el proceso de elección, puedes tomar el control de todos los aspectos de tu vida. Puedes encontrar la libertad que viene de estar a cargo de ti mismo”.

Antes creí que lo mejor que se podía hacer con un despecho era convertirlo en arte. En poema, en canción, en pintura… transformarlo para que dejara de ser simplemente dolor. Y sobre todo para que no se quedara tan adentro.

El Sari está lleno de escritos que nacieron con la intención de depurarme del pasado y yo puedo dar fe de que es una excelente manera.

Sin embargo ahora pienso que el mejor uso que se le puede dar a un despecho es aprovechar el silencio que deja la estremecida para entablar una buena conversación con nosotros mismos tentando a la suerte de que nos permita conocernos intensamente y llegar a ser verdaderos creadores de nuestro destino.

Pareciera que es algo muy difícil de conseguir cuando tienes la mente nublada y los ojos cazando una excusa para vaciarte del llanto… pero es que no hay otro momento.

Es justo ahí que importa más lo que haces. Si optas por callar antes de culpar a alguien e indagar en qué medida causaste eso que ocurrió. Y descubrir tal vez el origen de la falla.

Que es posible que no sea la primera vez. Que quizás ahora la lección parezca más difícil porque cuando fue suave ni te inmutaste. Y que si lo piensas todavía mejor ya va siendo hora de que tú mismo te preguntes “¿hasta cuándo?”.

Que nada es casualidad y mucho menos esto. Esta experiencia se parece demasiado a una anterior. No por azar siempre termina de la misma manera.

Y duele parecido, como si descosiera las mismas heridas. Pero tú te haces el ciego y quieres seguir pensando que esto es totalmente nuevo.

Te has atrevido a decir que esa persona con la que estuviste no sirvió para nada, lo hizo todo mal y no te valoró jamás y no recuerdas que quien la escogió fuiste tú precisamente.

Que no estuvo en tu vida solo porque quiso, tu la dejaste entrar y no solo eso, la mantuviste ahí y además dijiste infinitas veces que la amabas.

Considera que si ya lo hiciste antes lo puedes hacer de nuevo… a menos que descubras dónde estuvo el error. Y exactamente en qué momento de tu vida le diste entrada.

Porque es muy probable que haya sido mucho antes de que ustedes dos se conocieran.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s